Gran Paisaje Indígena Putumayo Amazonas: en Loreto se desarrolla un modelo innovador para el cuidado de los bienes comunes

En el noreste de Loreto emerge el Gran Paisaje Indígena Putumayo Amazonas, un mosaico de áreas naturales protegidas y territorios de comunidades nativas que abarca 4.12 millones de hectáreas, creado e implementado por primera vez en la región y que aspira a asegurar la conservación y el manejo sostenible de bosques y pesquerías que son de gran importancia para las poblaciones locales, pero también de gran valor para la lucha planetaria contra el cambio climático.

Desde 1999, las comunidades nativas locales, con el apoyo del Instituto del Bien Común, vienen trabajando en la construcción de este modelo participativo de gestión del territorio amazónico para defender sus territorios de incursiones de madereros, pescadores y cazadores informales e ilegales.

En el camino hacia la protección de bosques que son fundamentales para su calidad de vida, las comunidades han planteado estrategias basadas en sus conocimientos tradicionales para la gobernanza de los recursos naturales que permiten asegurar el acceso y uso sostenible de los territorios que han utilizado ancestralmente, más allá de los límites titulados.

El Gran Paisaje Indígena Putumayo Amazonas está conformado por 95 comunidades nativas -de los pueblos indígenas Yagua, Bora, Huitoto, Ocaina, Maijuna, Kichwa, Tikuna Secoya y Cocama- y seis áreas protegidas propuestas y creadas, consideradas entre las más ricas en biodiversidad de Perú y el mundo, en una zona donde convergen áreas protegidas de Ecuador, Colombia, Perú y Brasil.

Este extenso paisaje, que abarca partes de dos cuencas tan importantes como el Putumayo y el Amazonas, posee bosques de una riqueza biológica excepcional y en excelente estado de conservación. “Son bosques que albergan elevadas cantidades de carbono -entre 138 y 146 mega gramos de carbono por hectárea- y donde el porcentaje de deforestación es muy bajo; en el 2018 se deforestaron 431 hectáreas en todo el paisaje”, explica Ana Rosa Sáenz, coordinadora del Programa Putumayo Amazonas del IBC.

Estos datos evidencian que el largo esfuerzo de 20 años de gestión del Gran Paisaje Indígena Putumayo Amazonas, a través de la creación de áreas naturales protegidas, así como la titulación y ampliación de comunidades nativas, ha dado  frutos en su afán de conservación y manejo sostenible de los recursos naturales. Así, la apuesta de las comunidades por el manejo forestal comunitario, el manejo sostenible de fauna silvestre o la vigilancia pesquera, entre otros, han aportado claros beneficios económicos para muchas familias.

Para este fin, ha sido esencial la articulación entre el Estado y la sociedad civil, especialmente la población indígena local. También ha sido clave el liderazgo indígena, que ha podido consolidarse tras tres décadas de defensa de sus territorios. “El trabajo conjunto de todos los actores involucrados ha permitido disminuir la presencia de madereros y pescadores ilegales en algunas zonas como el Ampiyacu, permitiendo la recuperación de las comunidades de peces”, comenta Sáenz.

La gestión de un área tan extensa como el Gran Paisaje Indígena Putumayo Amazonas es hoy posible gracias al trabajo de ordenamiento territorial, gobernanza comunitaria y la implementación de planes de buen vivir de las comunidades nativas que conforman el paisaje.

El enfoque novedoso del Gran Paisaje Indígena Putumayo Amazonas puede colocar a Loreto en la vanguardia mundial del trabajo ambiental, además de contribuir a poner en valor el extraordinario patrimonio natural y cultural de la región.