PRONUNCIAMIENTO DEL INSTITUTO DEL BIEN COMÚN

El Instituto del Bien Común se dirige a la ciudadanía nacional y a la comunidad internacional para condenar en los términos más enérgicos los asesinatos de dos miembros del pueblo Kakataibo, Herasmo García Grau y Yenes Ríos Bonsano, el fin de semana pasado, en la Selva Central de la Amazonía peruana; donde en menos de un año han muerto cuatro indígenas kakataibo y dos asháninka, mientras defendían el territorio de sus comunidades.

Enfatizamos que estos asesinatos no son hechos aislados, sino que responden a un escalamiento de la violencia del crimen organizado contra comunidades nativas, líderes indígenas y custodios de los bienes comunes, en el territorio kakataibo (Ucayali y Huánuco), en el territorio asháninka (Huánuco, Pasco y Junín) y otros espacios de la Amazonía peruana. Varios líderes indígenas se encuentran actualmente amenazados y han sido objeto de atentados.

Esta violencia es propiciada por la precariedad legal de los territorios indígenas, donde el propio Estado entorpece hasta imposibilitar la titulación de comunidades nativas, mediante exigencias desmesuradas, como la clasificación de suelos, para titular únicamente las tierras de aptitud agropecuaria y ceder en uso las forestales, haciendo en la práctica sumamente engorroso y tardío obtener un título de propiedad comunal. A ello se suman los malos funcionarios, que demoran adrede los procesos de titulación y georreferenciación de las comunidades. Estas demoras dan pie a que invasores de tierras y depredadores ilegales de recursos naturales se aprovechen de la situación y agredan a los líderes comunales cuando defienden sus territorios ancestrales.

El avasallamiento de los territorios indígenas por actores que operan al margen de la ley, sumado a la morosidad del Estado, está generando un alto riesgo de seguridad interna y una rápida pérdida del imperio de la ley en amplios espacios del territorio nacional.

Alertamos a la comunidad internacional, exhortamos a las autoridades y apelamos al Sr. Presidente de la República Francisco Sagasti para que se tomen medidas prontas y enérgicas que ofrezcan seguridad a los dirigentes indígenas amenazados y sus familias, y brinden tranquilidad a los pueblos amazónicos en sus territorios ancestrales. Asimismo, urgimos a fortalecer la protección de nuestra Amazonía, uno de los mayores bienes comunes de la humanidad, que hoy cumple un rol crucial para mitigar el trastorno climático global, y cuya custodia soberana corresponde al Perú, en beneficio de todos.