Estudio advierte que apertura de dos carreteras en el Putumayo afectaría territorios indígenas y economías locales

Organizaciones indígenas señalan incoherencia en la política de conservación en Loreto

Tras conocerse los resultados de un estudio que evalúa los potenciales beneficios e impactos de dos carreteras proyectadas por el Gobierno Regional en el noreste de Loreto, federaciones indígenas afiliadas a la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO) expresaron su profunda preocupación por la seguridad de sus territorios, el acceso a alimentos y la preservación de su forma de vida tradicional.

La primera vía proyectada busca conectar Iquitos con San Antonio del Estrecho, sobre el río Putumayo; y la segunda, las cuencas Napo y Putumayo.La infraestructura generaría deforestación, invasión de territorios y presión sobre los recursos naturales, según el estudio. Actividades de subsistencia, como la pesca, la caza, la cosecha de frutos y la agricultura se verían limitadas, con impacto sobre la economía, la seguridad alimentaria y las formas de vida tradicionales de las comunidades indígenas.

Los resultados del estudio comisionado por el Instituto del Bien Común y Naturaleza y Cultura Internacional a la Fundación para el Desarrollo Sosteniblefueron compartidos en días pasados con representantes de ORPIO, federaciones indígenas de las cuencas Putumayo y Napo, y personal del Área de Conservación Regional Maijuna Kichwa, entre otros actores.

Falta de coherencia en las políticas de conservación en Loreto

José Murayari Córdova, vicepresidente de ORPIO y coordinador de la Plataforma de Infraestructura Sostenible para Loreto destacó la falta de coherencia en la política del gobierno regional: “El Estado es contradictorio:crea Áreas de Conservación Regional para proteger los territorios ancestrales de las comunidades, pero el mismo Estado impulsa carreteras que van en contra de la conservación”.

Otros líderes indígenas coincidieron en que los proyectos viales analizados no responden a los intereses de los pueblos indígenas. Walter López, vocal de ORPIO señaló: “Nosotros miramos la realidad de otras carreteras y eso no es lo que queremos para nuestro territorio. Nosotros vivimos aquí. El Estado debe venir y ver nuestra realidad; no se trata de construir por construir”.

Ronald Paredes Álvarez, de la Federación de Comunidades Nativas Fronterizas del Putumayo (Feconafropu) subraya: Los intereses de los mestizos no son los intereses de los pueblos indígenas; no muestran nuestra realidad”.

Proyectos viales no cumplen con requisito legal de consulta previa

Los trazos de las dos carreteras proyectadas atraviesan territorios indígenas de los pueblos Kichwa y Maijuna, así como tres áreas de conservación de régimen regional: Ampiyacu Apayacu, Maijuna Kichwa y Medio Putumayo Algodón. A pesar de ello, los pueblos indígenas no han sido consultados, como lo establece la normativa nacional, a fin de asegurar el respeto de sus derechos territoriales y de los ecosistemas que sostienen su vida y cultura.

Ante esta situación, el líder indígena Adme Aspajo advierte: “Las comunidades y las federaciones debemos estar organizadas para proteger nuestros derechos y territorios”. Aspajo, presidente de la Federación de Comunidades Nativas del Medio Napo (FECONAMN).